Si algún día escribo un libro, quiero que mi relacionador público sea Osama Bin Laden. Bueno, a menos que Bush no lo haya encontrado para esas fechas. Y es que, entre amenaza y amenaza, en su último video, difundido en enero, el enigmático líder de Al Qaeda hizo alusión a la obra del estadounidense William Blum, Rogue State y… ¡Bingo! ¡Subieron las ventas! Y todo luego de la gratuita cuña de Osama. Desde entonces, los libros existentes no dan abasto y ya se apunta a una cuarta edición. Sin dudas, la crítica literaria de la década. La más influyente. La más comentada. Uhmmm… ¿Cuidado si esto se convertirá en una carrera alternativa para el presunto terrorista? Quizás, y fantaseando un poco, pronto lo veremos publicitando los más diversos productos: refrescos, autos, enlatados, pañales desechables…